Ese efecto en los discos de vinilo se conoce como distorsión del surco interno (o Inner Groove Distortion, en inglés). Es un problema inherente al diseño y la física de la reproducción de vinilos.

¿A qué se debe?

El sonido de un vinilo se graba en un surco en espiral que va desde el borde exterior del disco hacia el centro. La distorsión se produce porque la velocidad lineal de la aguja cambia a medida que se acerca al centro del disco, mientras que la velocidad de rotación (RPM) se mantiene constante.

  • En el borde exterior: La aguja recorre una distancia mayor por cada revolución del disco. Esto significa que tiene más espacio para trazar las ondas de sonido de alta frecuencia.
  • En el borde interior: A medida que la aguja se mueve hacia el centro, el surco se “aprieta”. La distancia que recorre por cada revolución es mucho menor. Esto obliga a las ondas de sonido a “comprimirse” en un espacio más pequeño, lo que dificulta que la aguja pueda seguir el surco con precisión.

La Física del Problema

El problema principal es la relación entre la velocidad lineal y la velocidad angular.

  1. Velocidad de rotación constante (RPM): Un disco de 33 ⅓ RPM gira a una velocidad constante sin importar dónde se encuentre la aguja.
  2. Velocidad lineal decreciente: La velocidad a la que la aguja se mueve a través del surco (la velocidad lineal) es mucho mayor en el borde exterior que en el interior.

Cuando la aguja llega al surco interior, su velocidad lineal disminuye, pero la “cantidad de música” por segundo de surco sigue siendo la misma. Esto hace que las altas frecuencias (que son más complejas y “rápidas”) sean mucho más difíciles de trazar para la aguja. El resultado es una distorsión audible, especialmente en sonidos como las voces, los platillos y las guitarras, que se vuelven borrosos o “siseantes”.

¿Qué se hace para mitigarlo?

Debido a este efecto, los ingenieros de masterización de vinilos y los artistas suelen tomar medidas para minimizarlo:

  1. Secuenciar las canciones: A menudo, las canciones más complejas, ruidosas y con un gran rango dinámico se colocan al principio de cada cara del disco. Las pistas más tranquilas o menos “densas” se reservan para el final.
  2. Limitar la amplitud: En las canciones destinadas al surco interior, se puede reducir ligeramente el volumen y la energía de las frecuencias altas para que la aguja tenga más facilidad para rastrear el surco.
  3. Doble LP: Si un álbum es muy largo o dinámico, los sellos discográficos a menudo optan por editarlo en un doble vinilo (doble LP) para que cada cara del disco tenga menos música. Esto permite que el surco sea más espaciado y evita que la aguja llegue demasiado cerca del centro.

En resumen, la distorsión del surco interno es un “precio a pagar” por la naturaleza física del vinilo. Es una de las razones por las que el sonido de un vinilo no es perfecto y por la que los coleccionistas cuidan mucho la calidad de su tocadiscos y aguja para mitigar este efecto.

Es importante diferenciar esto de otros tipos de distorsión que pueden ocurrir en un vinilo, como el “wow and flutter” (variaciones en la velocidad de rotación) o la distorsión causada por un mal ajuste de la aguja (como la fuerza de apoyo o el anti-skating). Este tipo de distorsiones es muy frecuente en los equipos de bajo coste ya que utilizan agujas de muy baja calidad. La distorsión del surco interno es un problema intrínseco a la geometría del disco de vinilo, independientemente del equipo utilizado.

Si estás pensando en fabricar discos de vinilos, es importante tener en cuenta este fenómeno. Organizar tus canciones favoritas colocando las más tranquilas al final de cada cara puede ayudar a minimizar el efecto de la distorsión del surco interno y garantizar una mejor experiencia de escucha.